Expone la propuesta de MICSA para resolver el problema portuario de Punta Arenas, aprovechando su actual muelle industrial. Se describen las inversiones previas de la empresa, las características técnicas del muelle, y se plantea modificar el Decreto Supremo N.º 107 (1991) para permitir su uso multipropósito. MICSA argumenta que su proyecto es más rápido, económico y viable que el propuesto por el consorcio naviero asociado a EMPORCHI, ofreciendo incluso arrendar o compartir la gestión del puerto con el Estado